
Que has hecho de mi serena cordura.
Que has hecho con la imperturbabilidad de mi alma.
Donde quedan las ansiadas horas del espíritu en calma.
Me has convertido en una delirante utopía,
que ya no piensa ni razona,
sólo siente y se apasiona
Me abocas al precipicio de la locura con tu ternura,
y quedo atrapada en la débil red que tejes con tu dulzura.
Vivo para vos…te entrego mi alma y mi corazón,
en cada latido, en cada suspiro,
te adueñas por completo de mi razón.
Cada vez que te miro desarmas mis fortalezas
y destruyes cualquier oposición a esta tortuosa pasión.
¿En que me has convertido?
Soy una marioneta de trapo,
sujeta por indelebles hilos de acero
encadenados a ti.
Soy un despojo de tus sentidos.
Soy como un autómata que se alimenta de tus suspiros.
¿En que me has convertido?
Que me has hecho para causarme estos delirios.
No dejo de extrañarte un solo instante.
Te apoderas de mis pensamientos y aun en la distancia,
los diriges sin dilación anulado mi razón.
Lucho por expulsarte y más te aferras a mi corazón.
Te infiltras como el veneno y te vuelves mi adicción.
Como puedo vencerte si ni siquiera soy consciente de mi devoción.
¿En que me has convertido?
Mi alma no me obedece.
Mi naturaleza poco a poco se desvanece.
Cada día te pertenezco más y más
y me aterra la idea de perder la escasa cordura
que aún me permite dilucidar.
¿En que me has convertido?
Si me pidieras el olvido
preferiría no seguir viviendo,
acabar con mi existencia
antes que perder el sabor de tu esencia.
Si me pidieras un Adiós,
preferiría caer dulcemente adormecida
en un sueño luengo y eterno
antes que despedirme de tu recuerdo.
¿En que me has convertido?
Que pensarías mi vida si yo te dijera,
que con tus caricias has secado los ríos de pena y tristeza,
que en tu mirada he viajado al profundo infinito
para contemplar la más sublime belleza.
Que pensarías si me perdiese en tu mirada
y en ella buscara las llamas de fuego que aviven mi alma.
¿En que me has convertido?
Devuélveme la sensatez que me has robado,
la libertad que has enclaustrado.
Mis sentimientos encontrados.
En este camino no hay anuncios de advertencia.
Sólo es un camino que atrae como imán a mi conciencia.
En este camino también hay accidentes y son mortales,
pues los que colisionan son los propios instintos naturales.
Es de la vida el camino más tortuoso para andar,
pero sin duda no hay nada más hermoso que poder amar
No es que muera de amor, muero de ti.
Que has hecho con la imperturbabilidad de mi alma.
Donde quedan las ansiadas horas del espíritu en calma.
Me has convertido en una delirante utopía,
que ya no piensa ni razona,
sólo siente y se apasiona
Me abocas al precipicio de la locura con tu ternura,
y quedo atrapada en la débil red que tejes con tu dulzura.
Vivo para vos…te entrego mi alma y mi corazón,
en cada latido, en cada suspiro,
te adueñas por completo de mi razón.
Cada vez que te miro desarmas mis fortalezas
y destruyes cualquier oposición a esta tortuosa pasión.
¿En que me has convertido?
Soy una marioneta de trapo,
sujeta por indelebles hilos de acero
encadenados a ti.
Soy un despojo de tus sentidos.
Soy como un autómata que se alimenta de tus suspiros.
¿En que me has convertido?
Que me has hecho para causarme estos delirios.
No dejo de extrañarte un solo instante.
Te apoderas de mis pensamientos y aun en la distancia,
los diriges sin dilación anulado mi razón.
Lucho por expulsarte y más te aferras a mi corazón.
Te infiltras como el veneno y te vuelves mi adicción.
Como puedo vencerte si ni siquiera soy consciente de mi devoción.
¿En que me has convertido?
Mi alma no me obedece.
Mi naturaleza poco a poco se desvanece.
Cada día te pertenezco más y más
y me aterra la idea de perder la escasa cordura
que aún me permite dilucidar.
¿En que me has convertido?
Si me pidieras el olvido
preferiría no seguir viviendo,
acabar con mi existencia
antes que perder el sabor de tu esencia.
Si me pidieras un Adiós,
preferiría caer dulcemente adormecida
en un sueño luengo y eterno
antes que despedirme de tu recuerdo.
¿En que me has convertido?
Que pensarías mi vida si yo te dijera,
que con tus caricias has secado los ríos de pena y tristeza,
que en tu mirada he viajado al profundo infinito
para contemplar la más sublime belleza.
Que pensarías si me perdiese en tu mirada
y en ella buscara las llamas de fuego que aviven mi alma.
¿En que me has convertido?
Devuélveme la sensatez que me has robado,
la libertad que has enclaustrado.
Mis sentimientos encontrados.
En este camino no hay anuncios de advertencia.
Sólo es un camino que atrae como imán a mi conciencia.
En este camino también hay accidentes y son mortales,
pues los que colisionan son los propios instintos naturales.
Es de la vida el camino más tortuoso para andar,
pero sin duda no hay nada más hermoso que poder amar
No es que muera de amor, muero de ti.



